Cuestión de fe

Barcelona's Dani Alves, left, fights for the ball with Real Madrid's Marcelo during a Spanish La Liga soccer match between Barcelona and Real Madrid, dubbed 'el clasico', at the Camp Nou stadium in Barcelona, Spain, Saturday, April 2, 2016. (AP Photo/Manu Fernandez)

Presentarse en el Camp Nou y remontar ante todo un FC Barcelona no es tarea fácil para ningún equipo. Y vencer en casa del vigente campeón de Liga y Europa es aún más difícil cuando el contexto del partido no te es favorable y necesitas reactivar en el peor momento a tus futbolistas más importantes para darle la vuelta al marcador. Pero el Real Madrid de Zinedine Zidane lo consiguió gracias a un planteamiento eficaz, que supieron resolver e interpretar las excelentes individualidades que posee el cuadro blanco.

A la largo de la presente temporada, ante el FC Barcelona, los equipos rivales han optado por dos planes diferentes. Por un lado, hubo equipos que decidieron realizar una presión avanzada para robarle el balón al Barça, ahogando su salida de balón. Mientras que por otro lado, algunos de los contrincantes que se enfrentaron al conjunto dirigido por Luis Enrique se decantaron por la idea de esperar en el centro del campo, con el propósito de hacerse fuertes en la medular para buscar situaciones favorables en ataque. Y en su primer Clásico como entrenador, Zidane optó la segunda opción.

El Real Madrid se plantó en Barcelona con un 1-4-3-3, en el que Casemiro hizo de mediocentro único con Toni Kroos y Luka Modric de interiores, y la estuvo BBC arriba. Potenciar el equilibrio entre líneas, cerrar los espacios interiores al Barça y encontrarse con metros para correr, eran las tres consignas más importantes planteadas por el técnico francés del Real. Pero no fue hasta la media hora de encuentro, cuando todo su planteamiento empezó a coger forma para concretarse en peligro real de gol.

En los primeros instantes de Clásico, el Barça no sorprendió a nadie, y buscó tener el balón. Y de hecho lo tuvo. Sin embargo, ese dominio culé no se tradujo en numerosas ocasiones claras para hacer el 1-0, ni en milagros de Keylor Navas en forma de intervenciones de muchísimo mérito por parte del guardameta tico. El FC Barcelona, con Messi apareciendo y participando en la zona de Casemiro, tuvo más tiempo la posesión, dio sensación de acercarse a la portería blanca con peligro, pero sin terminar de tener veneno en sus acciones ofensivas.

El Real Madrid, hasta entonces, se mantuvo con mucho rigor táctico en todas sus líneas, sin precipitarse, pero ese buen trabajo sin balón no estaba teniendo respuesta en fase ofensiva. Y los de Zinedine Zidane defendían bien, pero no salían con frecuencia. Y cuando peor estaba el partido, apareció Marcelo.

Marcelo Vieira es el lateral más influyente del momento

A pesar de encontrarse en desventaja en el marcador, el Madrid no intentó modificar su ideal inicial, siguió siendo fiel a lo trabajado durante la semana. Y en este caso en concreto, fue la figura de Marcelo la que sobresalió para tener más presencia en el juego blanco, y ser, además, decisivo en los metros finales. El brasileño se inventó la jugada que terminó en el tanto del empate, y los futbolistas de Zidane creyeron más que nunca en ese planteamiento inicial que terminó siendo exitoso.

El resultado final certificó la remontada del cuadro blanco en el Camp Nou el día del Clásico de Johan Cruyff, y el 1-2 final nos dejó un detalle analizable y que fue novedoso. Y es que el Real Madrid de Zidane logró superar en resultado y en juego al FC Barcelona, regalándonos un encuentro en el que las excelentes individualidades del Madrid consiguieron ser determinantes en el plan trazado por su entrenador.

Roque Arambarri

Nacido en Donostia-San Sebastián hace 19 años, mi pasión es el fútbol. Habituado a ver fútbol nacional e internacional, en este blog trato de analizar el fútbol desde un punto de vista diferente. Creador de El Área Técnica, redactor de Gipuzkoa Sport y colaborador en Radio MARCA Donostia.

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